Dulcinea: La historia de amor jamás contada (serie completa)

En esta entrada recopilo todo lo que hemos publicado hasta ahora sobre la serie. Todas las fotos, textos y datos en orden cronológico.  Una serie que la hemos realizado un grupo de amigos que desde hace un tiempo venimos montando sesiones fotográficas algo diferentes bajo el proyecto que hemos llamado TFCD CREW  (por identificarnos de alguna forma).

La serie trata de una “historia alternativa o paralela” entre Dulcinea y un caballero andante amigo de D. Quijote. Quien esté leyendo esto dirá “vaya unos frikis” y posiblemente lleve razón, pero en fin, algo habrá que hacer que sea algo diferente a lo visto hasta ahora.

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Datos Exif:

Una sola imagen, sin montajes.

f/5.6

15″

ISO 200

Esta sesión nos ha costado unas semanas de preparativos, entre conseguir la localización, estudiar las escenas, pruebas de luz, conseguir el vestuario, atrezo, etc.  La historia está recreada en el edificio de “La Posada del Sol” en La Roda, la cual se encuentra dentro de la Ruta del Quijote.

Y como dice mi amigo Manuel Talaya “Una gran noche, divertida y productiva, en la que sacamos en claro, entre otras cosas, que los caballeros andantes con esos hierros encima…andar andar no debían andar mucho, jajaj.”

CAPITULO I: La Sombra de un loco.

¿Qué estoy haciendo aquí? Ya no hay nadie despierto en la posada y sin embargo, tengo miedo, pero…tengo que verla. Necesito hablar con ella y …. No se, no se que le voy a decir, no se siquiera si está sóla, quizá Alonso está en sus aposentos, quizá….quizá tenga que usar la espada, que casi sin pensar ya estoy blandiendo sin saber muy bien de quien debo defenderme…

Pero es mi amigo, con él he vivido gran parte de mi vida, no sería nada sin él, me ha enseñado….¿enseñado? quizá me ha vuelto loco, tan loco como él, ¿por qué sino estaría ahora, en lo más oscuro de la noche, oculto tras las ramas espada en mano, con esta armadura que nisiquiera me deja ver? Los pensamientos se golpean contra el yelmo, que sabe dios de dónde ha salido ni qué horrores ha visto, ¿no seré al fin y al cabo, una burda imitación de un loco, persiguiendo sus mismas locuras?

No puedo más, tengo que hacerlo, es ahora o nunca, sé lo que arriesgo, aunque pueda perder incluso la vida, se que estoy viviendo en un mundo irreal y sin embargo, no puedo evitarlo…..

No puedo más…..es ahora….o nunca….

https://noctografia.files.wordpress.com/2014/06/la-sombra-de-un-loco.jpg

Capítulo II: Imsomnio

Su insomnio esa noche hacía presagiar que algo estaba pasando. Las gruesas mantas la oprimían y el silencio de la estancia era atronador en sus oídos, asique decidió vestirse, mientras, algo daba vueltas en su cabeza.. “¿Habrá sido un sueño o en realidad he oído algo? Mi nombre entre susurros ahogados por entrechocar de metales, pero…no puede ser, todo el mundo está durmiendo y hoy no hay huéspedes en la posada…” A pesar de eso, encendió el candil y comenzó a bajar las viejas escaleras, asustada mirando a uno y otro lado, protegida únicamente por la luz de una vela mediada y pensando en qué haría si en realidad había alguien allí abajo… Si al menos estuviera Alonso, su perturbado estado le haría un perfecto defensor, o quizá sería mejor que estuviera su amigo, ese extraño joven de pocas palabras que siempre la miraba fijamente, sin hablar, solo observando….. “Este pueblo y esta vieja fonda son muy pequeños para mí, necesito marchar lejos, no puedo dormir, no puedo vivir sin la sombra del loco caballero acosándome, no puedo seguir aquí….después de esta noche……haré los preparativos……es mi última noche en esta casa….”

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 Datos Exif:

Una sola imagen, sin montajes.

f/7.1

15″

ISO 160

 Capítulo III: La Confesión

“Desde el momento mismo de poner un pie en el patio y ver al fondo de los arcos el reflejo metálico de la oxidada coraza se dio cuenta de que no había sido un sueño, y que le esperaba una ultima noche aguantando los delirios y locuras de aquella mente desquiciada…

Una vez el miedo se había tornado en extraña complacencia, quizá por tener la seguridad de que seria la ultima vez, se dispuso simplemente a escuchar….sentada en unas húmedas balas de paja, aunque…con la sensación de no reconocer la figura que tenia delante…

…un segundo después, el tiempo necesario para que la visera del yelmo acabara de levantarse…..incredulidad….aquel extraño joven de ojos fijos, en el que minutos antes había pensado, como una premonición, apareció ante ella como una copia de lo que esperaba ver, pronunciando las mismas palabras que ella esperaba de otra persona, de otro loco que, al parecer, había contagiado toda su pertubación en un perdido discípulo que ahora intentaba cortejarla con las mas absurdas promesas…..”

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 Datos Exif:

Una sola imagen, sin montajes.

f/7.1

15″

ISO 320

Capitulo IV: “La última mirada”

Aquello no podía durar por más tiempo, aunque en el fondo esperaba que fuera diferente, no dejaba de ser el mismo vino rancio en diferente vasija, no sabía porque estaba todavía allí, aguantando una tras otra las mismas necedades que ya había escuchado otras veces…
…y en ese mismo instante, decidió que no podía esperar al día siguiente, tenía que salir de allí, ya no había nada en aquella vieja fonda, ni en aquella aldea de locos que pudiera hacerla esperar ni un minuto más. Olvidando sus escasas pertenencias, cogió sólo lo que tenía a mano y metiéndolo en su cesta se despidió para siempre de aquella locura…
“Todo podría haber sido diferente, en el fondo, en lo más hondo de aquellos ojos que la escrutaban ávidamente, veía algo que podría haberla hecho feliz, pero… aquello estaba demasiado enterrado entre fábulas e irreales pensamientos, y para mayor decepción, alguien ajeno a él, pero con su consentimiento, lo había puesto ahí con su mente perturbada… ”….
La última mirada sonó como un estruendo, seguido de un silencio sepulcral, no hubo palabras de despedida, ni de reproche, ni siquiera de lástima, simplemente… un adiós que ambos sintieron clavado en sus huesos…

la ultima mirada

Capitulo V: “El trago final”

Sabía que el final iba a ser así, pensaba mientras se quitaba de encima todo aquel metal oxidado y que tanto le oprimía en aquella fría noche, “no se porque he pensado que todo esto era lo que tenía que hacer, ya había visto el resultado antes, pero” ….. en su cabeza todo era confusión y duda, y había optado por el camino equivocado, no sabía muy bien si a conciencia o por una fatal influencia de su….¿amigo?

Aquella noche, junto a la hoguera….solo…había más fuego dentro de su cabeza que en la chimenea, un fuego que no sabía como podía apagar….o quizá si lo sabía….no había nada que lo retuviera en aquel lugar…ni en ningún otro….¿sería el momento de marcharse para siempre?….¿sería el momento de usar la espada por primera y última vez….contra quien más daño le había hecho?….contra él mismo…
Nada de lo que había fuera le hacía tener ganas de volver a salir de allí, y había perdido lo único que podía haberle hecho volver a la realidad, ya era tarde para todo…Entre lágrimas, pensando en la manera de acabar con aquella tormenta, recordó un viejo rincón en la cámara del curandero, uno al que nunca les permitían acceder, lleno de extraños brebajes…un último trago junto a la hoguera, y todo habría acabado….Subió, tomó el frasco, se volvió a sentar junto a la hoguera, apenas encendida ya….y brindó por lo que podría haber sido…

pensando-noctografia

Capitulo VI (y último): “Vuelta a la oscuridad”

Apenas había terminado de cruzar el patio, entre las sombras tenebrosas que producía la luz del candil, cuando en su mente los pensamientos comenzaron a girar embravecidos, como una feroz tormenta, a la deriva entre el estruendo de rayos y truenos…

Por un momento, volvió a acordarse del momento en el que lo conoció, de sus ojos observándola con ternura, por un momento, pensó que podía cambiar lo que ahora era enajenación y volver a aquel primer momento… Pensó que… quizá… no fuera tarde… quizá en otro lugar todo podría cambiar, y decidió, con más miedo que fuerza, que tenía que volver sobre sus pasos…

Con el estómago encogido, caminaba despacio, temerosa de lo que iba a decirle, de lo que depararía el futuro… de la fuerza de la locura, de sus propias fuerzas… pero, llena de un valor que no consideraba suyo, dejó su cesta en el suelo… y de nuevo entró en la oscuridad de la que siempre había querido huir…

 

Final-noctografia

CRÉDITOS:

Textos: Manuel Talaya

Dulcinea: Marta Sánchez

Vestuario, maquilaje y peluquería: Marta Sánchez

Caballero andante: Francisco Javier Moreno

Vestuario caballero: Fran Bonilla

TFCD Crew

– Gabriel González

– Braulio Moreno

– Francisco Javier Moreno

– Manuel Talaya

TFCD Crew en Facebook

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Acerca de Gabriel Glez.

En los últimos años he caido en las garras de la fotografía nocturna, no sé si será por su impacto visual, porque muestra imágenes que el ojo no puede ver o simplemente porque no la practico en solitario, sino que siempre me acompañan un grupo de amigos que están tan locos como yo.

Publicado el 3 julio, 2014 en Artículos, Galería y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Gerardo Gonzalez

    DIsculpa, como puedes lograr que la exposición sea de 15 segundos y la persona no salga movida?

    • Hola Gerardo,
      Que la exposición sea de 15 o 30 segundos no quiere decir que el modelo reciba luz durante todo ese tiempo. Hay que procurar que solo reciba luz el tiempo necesario, de lo contrario saldría movida.

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